Colombia ha iniciado una mayor apertura hacia la inversión privada en hidrocarburos y minería, según S&P Global. Sin embargo, la capacidad del Gobierno de Abelardo De La Espriella para implementar esta agenda dependerá del Congreso y de la conflictividad social. Los analistas advierten sobre la posibilidad de protestas debido a recortes del gasto público y la expansión de proyectos extractivos. Además, se menciona que el país podría estrechar su relación con Estados Unidos, mientras que la ejecución de inversiones en petróleo, gas y minería dependerá de la capacidad del Gobierno para gestionar reformas y la oposición social.
La noticia indica que la apertura hacia la inversión privada en hidrocarburos y minería en Colombia podría desencadenar protestas sociales debido a recortes del gasto público y la expansión de proyectos extractivos, lo que se alinea con los criterios de alto riesgo, como la reactivación minera y la conflictividad social. Además, la capacidad del Gobierno para implementar su agenda proinversión está condicionada por la oposición social y la gestión de reformas, lo que sugiere un entorno de alta tensión política y social. La advertencia de S&P Global sobre la posibilidad de protestas y la necesidad de gestionar adecuadamente las reformas refuerza la clasificación de alto riesgo.