El ministro de Justicia, Iván Cancino, anunció que se reactivará la aspersión aérea contra cultivos ilícitos en Colombia, cumpliendo con las reglas establecidas por la Corte Constitucional. Esta medida fue una promesa de campaña del presidente Abelardo De La Espriella. El gobierno derogó el decreto de 2015 que suspendía el uso de glifosato en estas operaciones. Tras una reunión entre De La Espriella y el secretario de Estado de EE. UU., Marco Rubio, se confirmó que se retomarán las fumigaciones en el marco de un proceso de cooperación para combatir organizaciones criminales.
La reactivación de la aspersión aérea con glifosato contra cultivos ilícitos en Colombia representa un nivel de alerta alto debido a su potencial impacto negativo en el medio ambiente y en la salud de las comunidades locales. La noticia menciona la derogación de un decreto que suspendía el uso de glifosato, lo que implica un regreso a prácticas de fumigación que han demostrado causar daños significativos a la biodiversidad y a la salud pública, afectando directamente a las comunidades que dependen de esos ecosistemas. Además, la cooperación con EE. UU. en la lucha contra organizaciones criminales puede implicar una militarización de la respuesta estatal, lo que podría llevar a violaciones de derechos humanos y a un aumento de la violencia en el territorio.