Policía intervino cinco unidades de producción en Chaparral y Coyaima. La explotación podía generar cerca de $4.000 millones mensuales en oro.
La noticia sobre la operación contra la minería ilegal que afecta las finanzas de disidencias en el sur del Tolima se clasifica como de alto nivel de alerta debido a la implicación directa de la intervención policial en un contexto de seguridad y control territorial. La minería ilegal está asociada a conflictos socioambientales y a la militarización de la zona, lo que puede llevar a un aumento en la violencia y la represión. Además, la explotación de recursos naturales sin regulación adecuada genera tensiones sociales y puede resultar en despojo y desplazamiento de comunidades, lo que agrava la situación de seguridad y la estabilidad política en la región.