El Gobierno de Abelardo De La Espriella ha puesto en marcha el Fondo Milagro, destinado a atender las consecuencias del terremoto del 10 de agosto. Se destinará un billón de pesos para asistencia humanitaria, recuperación y reconstrucción en los territorios afectados. Se proyecta incorporar 2,7 billones adicionales en noviembre. La administración fiduciaria estará a cargo de Fiducoldex y un Consejo Directivo supervisará los proyectos y el presupuesto. Se realizará una auditoría independiente para controlar el uso de los recursos.
La noticia sobre el Fondo Milagro del Gobierno de Abelardo De La Espriella se clasifica en un nivel de alerta medio debido a que se trata de una respuesta a un desastre natural (terremoto) que implica la asignación de recursos significativos para la recuperación y reconstrucción. Aunque se menciona la auditoría independiente y la supervisión de un Consejo Directivo, lo que sugiere un intento de garantizar la transparencia y rendición de cuentas, la magnitud de la inversión y la necesidad de asegurar que la recuperación sea sostenible y respetuosa con el medio ambiente son aspectos que requieren atención. Esto se alinea con criterios como ‘inundaciones’, ‘desarrollo sostenible’ y ‘conflictos socioambientales’, que son indicativos de un contexto que puede generar tensiones y desafíos en la implementación de los proyectos.