Esta economía ilegal también se combina en buena medida con zonas con cultivos de coca a causa de la débil presencia del Estado.
La noticia sobre la extracción ilícita de oro en Chocó y Bolívar, que representa el 81% de esta actividad ilegal, indica un grave problema de seguridad y ambiental. La combinación de esta economía ilegal con cultivos de coca y la débil presencia del Estado sugiere un contexto de militarización y conflictos socioambientales. Además, la falta de control y la judicialización de estas actividades, junto con el impacto negativo en la biodiversidad y los derechos humanos, refuerzan la urgencia de una respuesta estatal efectiva, lo que justifica clasificar esta situación en un nivel de alerta alto.