La inteligencia artificial requiere cada vez más agua y energía para su funcionamiento en centros de datos. Una guía publicada por Diario Responsable, basada en recomendaciones de BBVA, sugiere que no todas las tareas necesitan inteligencia artificial y propone estrategias para reducir su impacto ambiental. Se recomienda definir claramente los objetivos de las consultas, agrupar preguntas relacionadas y evitar interacciones innecesarias. También se aconseja utilizar modelos más pequeños para tareas simples y explorar opciones de código abierto que puedan ejecutarse localmente. La guía concluye que la inteligencia artificial debe usarse de manera consciente y eficiente.
La noticia aborda el impacto ambiental del uso de inteligencia artificial en términos de consumo de agua y energía, lo que se relaciona con la sostenibilidad y el desarrollo sostenible. Se mencionan recomendaciones para mitigar este impacto, como el uso consciente y eficiente de la inteligencia artificial, lo que sugiere una preocupación por la regulación y la necesidad de políticas que aborden estos desafíos. Sin embargo, no se presentan situaciones de emergencia o conflictos graves, lo que sitúa la alerta en un nivel medio.